La barba en el verano

Untitled-0

El verano es una época a que muchos barbudos les surge una cuestión que les ronda la cabeza: ¿Debería rasurarme la barba? Y nosotros os devolvemos la pregunta: ¿Por qué? Llevas todo el año cuidándola, mimándola, queriéndola… ¿y ahora quieres deshacerte de ella?

La revista GQ recurreiron a Jaime y Jorge, barberos y peluqueros de Lucas MonteEsquiza 36 para aconsejarnos:

1.Barba recortada
Para aquellos que quieran recuperar su barba de dos por dos metros cuando vuelvan a la oficina, la mejor opción es recortarla de forma más acentuada (“en lugar de reducir un centímetro, reduces dos”) y manteniendo la forma. “No te la rapes toda, porque en un mes o quince días que estés de vacaciones no te va a volver a crecer tal y como la tienes ahora”, comenta Jorge. “En el caso de afeitarla totalmente, tardaríamos un mínimo de dos meses en volver a generar todo ese vello facial”. Y esto no lo queremos.

Para los más aprensivos con su barba, ésta resulta la solución perfecta. Visualmente seguiremos teniendo la misma silueta y longitud, “porque estas características se aprecian al mirarla de frente, pero conseguiremos descargarla evitando la sensación de agobio y podremos recuperarla sin problemas con la vuelta a la oficina”. Y si sigues teniendo calor, la llenas de agua.

2. Ahora se lleva el leónidas
Quizá algunos se planteen que este es el momento de cambiar de estilo porque la barba común se ha convertido en algo habitual.¿En qué consiste el estilo Leónidas? En este caso,  el vello se recorta en patillas, bigote y mejillas, dando importancia a la barbilla, pero Jorge nos advierte de que “es un estilo más complicado, no es algo que te puedas hacer tú en casa, porque se trabaja con unas disminuciones que acentúan la barbilla y que son muy diferentes a las del cuello”. Por ello, es necesaria una mano profesional para que quede bien.

3.Bigote
Una vez llegados a este punto, Jorge tiene claro qué hacer si quieres desmarcarte del todo, crear un nuevo estilo y despojarte de la mayor parte del vello facial sin perder un toque de personalidad: “Déjate un buen bigotón”. “Partimos con una buena barba como base, que no es necesario eliminar del todo, simplemente podemos aclararla y recuperarla en otoño si queremos, y así dejamos protagonismo al bigote”. Y en este caso, ¿cuál es el mantenimiento recomendado? Aquí van dos trucos de profesional de manos de los chicos de Lucas Monte Esquiza 36: “Cuando crezca, recórtalo tú mismo a la altura del labio y péinalo con un gesto hacia los lados y hacia arriba, incluso podemos darle un toque de producto fijador para que no se mueva y no moleste”. Para los más comodones, Jorge apuesta por el bigote cubano: “Una opción fresca y con mucho rollo”.

4.Patillas
“Barbas hay muchas y yo soy un claro ejemplo de ello, que cada cierto tiempo cambio de corte”, nos explica Jorge estrenando nuevas patillas después de haberle visto con barba de leñador. “Una vez más, partimos de la barba frondosa, y la forma dependerá de la estructura de la cara y de los gustos de cada uno, pudiéndolas encontrar más rectas, más lobeznianas, muy largas, rockabilly…”. La patilla siempre irá marcada y definida con cuchilla, por lo que ésta “resulta una buena opción si no necesitamos recuperar en 15 días el barbón que teníamos antes”.

En este punto, Jaime y Jorge hacen un alto. A la hora de dejarnos barba o derivados, debemos tener muy en cuenta, por un lado, la silueta de nuestra cara y, por otro, las particularidades de nuestro vello facial, “porque hay cortes que favorecen más según qué estructura. Por ejemplo, volviendo al caso del bigote, puede que éste se coma el labio y nos quedemos sin expresión, o si nos decantamos por el estilo Leónidas, será porque tenemos una cara más alargada y estrecha, en las que luce más”.

5. Afeita la cabeza, no la barba
“Es un look que nos piden bastante últimamente”, comenta Jorge. Puede que nos encontremos ante una opción de refrigeración natural en verano que simplemente exigirá una dosis extra de crema protectora. Hay quien decide sacrificar el pelo de la cabeza antes que su amada barba.

“Es muy importante el trabajo de disminuciones tanto en la patilla -que comenzará a la altura de la oreja- como en el cuello para integrar el afeitado total de la cabeza o el pelo muy corto con la barba frondosa”, opción esta última menos radical y que Jaime recomienda. “De esta forma se difumina y no se ve un corte demasiado radical ni exageradamente marcado”.

PUBLICIDAD

Comments